El edulcorante artificial podría proporcionar tratamientos para el cáncer con menos efectos secundarios

Los edulcorantes artificiales se usan en bebidas dietéticas y alimentos, pero también podrían usarse algún día como tratamientos dirigidos a la anhidrasa carbónica IX (CA IX), una proteína asociada con cánceres agresivos.

Aunque se han aprobado varios medicamentos que se dirigen a formas similares de CA, no son selectivos y pueden causar efectos secundarios, como vómitos y fatiga. Ahora los investigadores informan en el Journal of Medicinal Chemistry de ACS que un edulcorante artificial podría conducir al desarrollo de una terapia más selectiva.

CA IX es una proteína de zinc que normalmente se encuentra solo en el tracto gastrointestinal, pero se sobre expresa en los tejidos cancerosos y contribuye al crecimiento y la diseminación de células malignas en los cánceres de pulmón, cerebro y mama.

El cuerpo produce otras 14 formas de proteínas CA que están involucradas en la función de las células sanas normales. En un trabajo anterior, Robert McKenna y sus colegas informaron que la sacarina, el edulcorante artificial en Sweet’N Low, era más selectivo para CA IX que otros tratamientos y, por lo tanto, podría ser una opción de tratamiento prometedora.

Pero el equipo quería saber si otro edulcorante artificial, el acesulfamo de potasio, sería un tratamiento para el cáncer aún mejor . Conocido como ACE K, este edulcorante se comercializa como Sunett y Sweet One y ya se consume ampliamente en alimentos procesados ​​como refrescos y productos horneados.

La proteína CA IX es difícil de purificar, por lo que los investigadores crearon una versión genéticamente modificada, llamada “imitación CA IX”. Luego estudiaron las interacciones de ACE K y otros inhibidores con la mímica de CA IX y con una forma que se encuentra en todo el cuerpo llamada CA II. Ellos determinaron que ACE K es más selectivo que la sacarina, prefiriendo ampliamente CA IX sobre CA II.

También exploraron las características sobre la unión de ACE K a CA IX que la hace única en comparación con otros inhibidores. Por ejemplo, ACE K llena completamente el sitio de unión CA IX y se une directamente a un ion de zinc catalítico, desplazando una molécula de agua que aún está presente cuando se unen los fármacos aprobados. Esta información ayudará a los investigadores a modificar la estructura química de ACE K para crear tratamientos aún más selectivos que tienen menos efectos secundarios.

 

Referencia del diario: Journal of Medicinal Chemistry
Proporcionado por: American Chemical Society
Visto en: chemicalsafetyfacts.org

 

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