“Boom” Petrolero da nuevo poder a EU

Una sustancial alza en los precios del petróleo en meses recientes ha conllevado a un resurgimiento en la producción petrolera estadounidense, permitiéndole al país contender con el dominio de Arabia Saudita y con las presiones de los bajos precios de la gasolina.

El éxito viene a hacerle frente a las iniciativas de Arabia Saudita y de sus aliados petroleros para socavar el auge de las perforaciones de esquisto en Estados Unidos. Pero tales estrategias resultaron contraproducentes y al final llegaron a beneficiar a la industria petrolera.

Las compañías energéticas y sus promotores financieros lograron soportar la tempestad en el mercado, y las maniobras del cartel petrolero global, ajustando técnicas de exploración y extracción. Tras un doloroso colapso en la industria que incluyo puntajes de bancarrota y una significativa pérdida de empleos, una más estable industria de las perforaciones de esquisto está al alza, anclada por compañías mejor financiadas.

El precio del crudo intermediario del Oeste de Texas alrededor de 65 dólares el barril, un nivel que no se había visto en casi tres años, Estados Unidos se está convirtiendo en un productor dominante. Ahora puede rebasar a sus competidores en los crecientes mercados de suministros globales, particularmente en China e India, al mismo tiempo que reduce las importaciones del Medio Oriente y de África del Norte.

Este año, se espera que Estados Unidos supere a Arabia Saudita y a su rival, Rusia, para ocupar el puesto de líder mundial, con una producción récord de más de 10 millones de barriles al día, de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía.

“Este es un giro de 180 grados para Estados Unidos y los impactos se están sintiendo por todo el mundo”, dijo Daniel Yergin, historiador económico y autor de “The Prize: The Epic Quest for Oil Money and Power (El Premio: La épica búsqueda por el petróleo, dinero y poder).”

“Esto no sólo contribuye a la seguridad energética de Estados Unidos, sino que también contribuye a la seguridad energética global al poner a disposición del mundo estos nuevos suministros”.

Estados Unidos se está convirtiendo en un importante exportador de gas natural, otro derivado de la revolución de las perforaciones de esquisto, socavando al dominio energético ruso en Europa del Este.

Este realce en el panorama energético tiene lugar ahora que la administración de Trump intenta incrementar las perforaciones en el extranjero y aligerar otras regulaciones en el desarrollo de los combustibles fósiles. Pero así como el repunte en la producción de gas y petróleo en los campos de esquisto durante la administración de Barack Obama tuvo muy poco que ver con Washington, el actual crecimiento es el resultado de las compañías privadas respondiendo a los mercados globales.

Los campos de esquisto pueden ser explotados relativamente rápido y a costos muy modestos relativos a los gigantes proyectos, ya sea en tierra o en alta mar, que una vez eran preferidos por las grandes compañías petroleras. Eso hace que sea más fácil cerrar o abrir los grifos de inversión para ajustarlos a las fluctuaciones del mercado.

Fuente: Diario.mx

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